Criminalizando la okupación y la pobreza. Así informan los medios sobre nuestro barrio

Telemadrid

No creemos en la neutralidad en el periodismo, siempre deriva en una equidistancia irreal que acaba siendo mucho más dañina, se aleja de la noticia y desinforma. Pero hay una regla clara que nunca debe saltarse, y esa es la veracidad de los hechos de los que se informa.

Eso, justo, es lo que no se ha hecho en nuestro barrio, en el caso del Hogar Social Madrid. Si fuéramos fieles  a la verdad , en toda esta historia habría dos puntos que no deberían haberse perdido de vista a la hora de informar:

                 Hecho 1: El pasado 16 de agosto, un grupo de nazis ocupó un edificio en la calle Juan de Olías, 11. Ellos afirmaban que su objetivo era  ayudar a familias necesitadas; eso sí,  sólo familias españolas.

Ah, si todavía alguien duda de que son nazis: ver el hashtag #nazisaldescubierto, en el Hogar Social Madrid se podían ver miembros de Liga Joven, Ultras Sur, MSR…  También este vídeo o su propio perfil de twitter @HogarSocial_Mad , donde ellos solos se retratan . No hacía falta investigar tanto, creemos.

                 Hecho 2. La enredadera de Tetuán lleva 5 años en el barrio haciendo proyectos para todo el que quiera, sin pedir carnés a nadie. Nunca, hasta la llegada del Hogar Social Madrid, había tenido un conflicto. ¿Qué cosas se hacen en la Enredadera? Éstas.

 Entonces, aparecen los medios “de desinformación” y nos  venden la película de  “lucha entre bandas”, “radicales de un lado y de otro”, e incluso acusan -sin pruebas, claro- a las personas de La Enredadera, de destrozar el chiringuito de bocadillos del Hogar Social. Hablan, todo el tiempo, de okupas enfrentadas, cuando sabemos que el Hogar Social no son okupas (o eran), sino nazis, como bien lo explicaban las compañeras de Oficina de Vivienda en este post, y que el enfrentamiento ha surgido por un clamor del barrio rechazando un proyecto racista que no casa con el Tetuán multicultural que tanto nos enorgullece.

Además, como la audiencia es lo más importante para ellos, se han dedicado a sacar noticias criminalizando la okupación y utilizando las miserias de la gente para crear un conflicto inexistente, generando enfrentamientos entre las personas del barrio.

 

Los vecinos de Tetuán quieren que se vayan todos los okupas”

El pasado domingo 29 de Septiembre, Telemadrid -el canal de todos los madrileños- emitía un refrito de su cobertura sensacionalista y criminalizadora. El mismo enfoque: la narración de los vecinos atrapados en una guerra de okupas y radicalismos, el micro abierto para que los nazis vendieran su propaganda patriótica durante más minutos que ningún otro vecino, el intento de ofrecer sensación de objetividad con un moteado de opiniones contrarias de entre las muchas declaraciones de vecinos racistas…

Sin embargo, en el documental se ampliaba el enfoque criminalizador esta vez, desde el mismo título: Tetuán barrio okupado. El equipo de Telemadrid introduce su nueva narración con una entrevista a un policía de paisano, que afirma que Tetuán, por ser un distrito con muchas casas vacías, tiene gran número -incalculable- de viviendas ocupadas.

A partir de este momento, los reporteros del canal público se dedican a visitar a distintos vecinos que viven en inmuebles ocupados, hablando, sin más prueba que dimes y diretes, de robos o tráfico de droga, remarcando el origen de muchos de ellos y ligando -sin vergüenza alguna- la situación de pobreza de sus moradores con la supuesta inseguridad en el barrio.

Se suman así, por parte de los mismos periodistas, la criminalización de la okupación, la inmigración y la pobreza, a la que ya se había hecho del antifascismo.

Tetuán no es un un distrito particularmente inseguro. Tampoco la okupación es una novedad -más bien ha sido una constante desde que el barrio naciera hacia 1860-. Los vecinos que han venido las últimas décadas desde todos los rincones del mundo a vivir en Tetuán llenaron de nuevo barrios despoblados, dieron vitalidad al comercio local y llenaron las calles de vida. Contribuyen a construir un barrio alejado de lo que podríamos entender por un lugar inseguro.

Especialmente preocupante nos parece la criminalización de la pobreza en un contexto de crisis económica que ha llevado a muchas vecinas y vecinos a estirar los límites del aguante vital y la subsistencia, como bien ha mostrado Invisibles de Tetuán.

Curiosamente, la misma necesidad que muchas voces utilizan en el documental para justificar la supuesta utilidad social de la casa nazi, sirve finalmente para azuzar los fantasmas del miedo, la xenofobia y la criminalización de un buen número de vecinos: por pobres, por migrantes o por okupas.

Foto artículo. Fuente:  @peparomeroanton 

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