Escucha Manuela: justicia, memoria, reparación y descanso para Ofelia Nieto 29

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Activistas de Ofelia Nieto 29 se unen al minuto de silencio del Ayuntamiento por una mujer asesinada

Esta mañana estuvimos a las puertas del Ayuntamiento de Madrid acompañado a la familia Gracia González, que se reunía con Manuela Carmena y su equipo tras haber sido varias veces aplazadas su cita.

Como siempre que están presentes Ángeles, Luisa, o alguno de los demás, la energía flotaba en el ambiente. Ofelia Nieto 29 hace tiempo que se convirtió en un pedazo de vida que vigoriza, al volver, a decenas de personas del barrio de Tetuán y del Movimiento por la Vivienda.

Tras una hora larga de reunión, salieron ellas y los activistas que las acompañaron. Nervios, muchos nervios, caras de no saber si aquello era bueno o malo en unos, lágrimas contenidas en otros.

La familia quiere que se revierta la expropiación y se les reconstruya la casa. El Ayuntamiento ha ofrecido hacer allí viviendas sociales y reservar tres de las mismas a las otras tantas familias que tenían sus viviendas allí.

No suena del todo mal, comentaban algunos, y sin embargo la familia humedecía el lagrimal y miraba al infinito.

Pensando que la reparación es justa partimos de una premisa errónea que, probablemente, sólo podemos comprender con plenitud quienes nos hemos acercado al caso y hemos tratado con la familia personalmente. No se trata de dinero. Aun cuando el precio inicial que se les ofertaba era muy inferior al valor real del terreno (hay que tener en cuenta que eran tres viviendas familiares, no una) nunca fue asunto de justiprecio. Si así hubiera sido, créanme que hace mucho tiempo que esas familias hubieran cogido el dinero y se las habrían apañado como vienen haciendo (llevan seis meses viviendo de alquiler, sin haber aceptado la indemnización, de hecho).

Se trata de justicia, memoria y reparación.

Justicia, porque no había razón alguna para que su casa fuera expropiada y derribada. No se trataba de una infravivienda ni el uso que se le iba a dar a ese solar era de utilidad pública (se trataba de terreno liberado para la edificación privada y libre). Quienes ahora se enfrentan a esta injusticia del lado del Ayuntamiento no son médicos que vienen a sanar, han de asumir que son, aun siendo otras personas, la misma Institución que cometió la injusticia.

Memoria, porque usaron sus manos para construir esas casas. Porque tres generaciones corretearon por esa azotea que luego centenares de personas hicimos un poco nuestra. Buah, sentimentalismos. Pues sí, efectivamente, el componente afectivo es central en esta querella pública, y no poder atenderlo como un vector político en liza nos hace peores. Igual de peores que los Madrid precedentes.

Reparación. Este es el punto central porque ninguna compensación material o económica es buena si no sirve para reparar el dolor, si es que esto fuera remotamente posible. Ninguna casa ni ninguna cifra pueden hacer olvidar doce años de lucha. Doce años que incluyen llamadas por la noche, presiones, amenazas, amedrentamientos. Doce años que incluyen mucho dinero gastado en abogados y otros apartados (incluso hoy: han tenido que pagar, para recochineo, el IBI del inmueble derribado). Pero no es eso. Doce años con activistas golpeados, detenidos (con causas pendientes, ellos son los otros protagonistas de este caso). Doce años que han acabado con varios miembros de la familia con tratamiento médico por ansiedad, incidiendo sobre problemas cardiacos y una precaria situación anímica.

Seis meses después de aquello, cada vez que me encuentro en el barrio a la familia me topo con un velo de tristeza en su mirada. El mismo que hoy tenían Luisa, Ángeles y Francisco al salir de la reunión con Carmena y su equipo. Porque no se trataba de casas sino de reparación: por eso quieren su casa como era, quieren la reconstrucción.

Desde fuera del formalismo jurídico, y aun sabiendo de las dificultades legales de revertir un proceso de expropiación, se hace complicado pensar que en la ciudad gobernada urbanísticamente a golpe de excepción no se pueda encontrar la audacia suficiente para subsanar una situación justa y que, ya antes, pasó por encima de derechos y garantías jurídicas de los afectados. Por una vez, a favor del débil.

El hecho de que las nuevas viviendas a construir sean sociales se antoja, en parte, como un mecanismo para cerrar en falso la lucha ¿Cómo reclamar que no se levante viviendas sociales por parte del Movimiento de la Vivienda? Y un punto comunicativo para el Ayuntamiento: las primeras viviendas sociales de Carmena serán en Ofelia Nieto 29. Existen en la zona muchos solares más grandes que este, donde la cantidad de pisos de VPO que pueden hacerse parece poco significativa, aun sumando el solar trasero. De hecho, en todo el área del Paseo de la Dirección debían haberse hecho viviendas públicas (no sólo dos bloque para realojados) y, dado los constantes incumplimientos de las empresas adjudicatarias, quizá fuera aún posible.

La familia Gracia González merece justicia y descanso. Es posible que ambas cosas sean difícilmente conciliables a día de hoy. Algunos seguiremos apoyándoles en su lucha por la justicia, la memoria y la reparación, o nos abrazaremos felices con ellos si eligen un descanso que también, no lo olvidemos, tendría mucho de victoria de su propia lucha y la de todo un barrio.

3 pensamientos en “Escucha Manuela: justicia, memoria, reparación y descanso para Ofelia Nieto 29

  1. Carmen

    Sinceramente, este ayuntamiento que trajo un soplo de esperanza, me tiene tristemente decepcionada. No hay evidencias claras de que tengan el arrojo necesario para cumplir con el programa que les colocó en él.

    No valen los buenísimos, sino el programa, la actitud, la decisión, la firmeza y el arrojo suficiente para gobernar.

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