La proclamación de la República en Cuatro Caminos

Foto de Alfonso

Foto de Alfonso

Muchas veces hemos visto las fotografías de la Puerta del Sol llena de gente el día de la proclamación de la Segunda República. Sin embargo, fue toda la ciudad de Madrid, y sobre todo en los barrios obreros, la que salió a celebrarlo a la calle.

Transcribimos unas líneas del periódico La Libertad del día siguiente, el 15 de abril de 1931. Una manifestación salía de Cuatro Caminos a Sol. Al día siguiente, las celebraciones se extendían también a los barrios, y de nuevo se formaron improvisadas marchas.

En los Cuatro Caminos

La tensión en que ha vivido siempre esta populosa barriada de los Cuatro Caminos, acreditadísima por su consecuente republicanismo, adquirió en los días últimos extraordinaria importancia, que culminó en las elecciones celebradas el domingo.
A partir del conocimiento del triunfo de la candidatura republicana en Madrid, el entusiasmo subió de tono, y bien puede decirse que al conocer el lunes el pronunciamiento del pueblo español por la República, en conciencia, por el ambiente y por la práctica misma, la barriada era ya republicana.

En todas partes se daban vivas a la República sin recato de ninguna especie, y con fe intensa esperaban aquellos ciudadanos la proclamación oficial.

Los periódicos de la mañana de ayer, especialmente LA LIBERTAD, fueron arrebatados de las manos de los vendedores. Ansiaban todos conocer la situación de la cosa política, y al conocerla se prepararon todos a recibir con todos los honores y entusiasmo a la naciente forma de gobierno.

Por esta causa, minutos después de las cuatro de la tarde, comenzaron a desfilar por la glorieta de Ruiz Jiménez automóviles, camiones, carros, bicicletas y toda clase de vehículos luciendo la enseña roja.

Seguidamente, comenzaron a formarse manifestaciones capitaneadas por una bandera tricolor en pos de la cual desfilaban centenares y miles de personas dando vivas a la República, al ver como todos los automóviles procedentes del centro, ya particulares, ya del servicio público, y aún los que hacen el servicio de viajeros y correo a los pueblos cercanos a Madrid ostentaban la bandera tricolor.

Las manifestaciones discurrieron por distintas calles, guardando un orden admirable y un respeto magnífico para las personas y la cosas.

La entusiástica explosión de la populosa barriada culminó a las siete de la tarde, a cuya hora se formó una manifestación magna que, llevando a la cabeza un gran cartel rojo con una inscripción en que los Cuatro Caminos saludaba a la naciente República y al pueblo de Madrid, en la que figuraban muchas banderas, marchó en dirección a la Puerta del Sol, dando estentóreos vivas a los héroes Galán y García Hernández al pasar por la calle de María de Guzmán, donde vive la madre del primero.

La Libertad La Libertad – Año XIII Número 3454

Al día siguiente las celebraciones siguieron. El alcalde, Pedro Rico, pidió a los coroneles de las bandas municipales que tocaran en las calles y hubo conciertos en Cuatro Caminos desde las cuatro de la tarde. También en Cascorro, en Atocha, en la Glorieta de Pirámides, Lavapiés y otros barrios populares. La gente bailó y se formaron manifestaciones que seguían a los tambores de las bandas por las calles madrileñas.

Ni las columnas, ni la batukada, ni los barrios despiertos. En el siglo XXI no hemos inventado casi nada ¿Volverá también la República como forma de gobernarnos? No es la idea quedarse en eso pero ¿podría servir de lienzo para reescribir nuestras normas de gobierno y convivencia?

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