Tetuán: mientras pasaba la gente pasaron cosas

desahucio

1. El transcurrir en Bravo Murillo es el de costumbre. Es una de las calles con más peatones al año de toda España. Unos van y otros vienen. Algunos viandantes frenan y dirigen la mirada a la bocacalle de Alvarado. Siete furgones policiales, varios coches y muchos policías apoyados contra la pared han llamado su atención.

2. La calle está cortada por ambos lados. Una compañera dice “hemos contado más de cuarenta”. Mirada inquebrantable, al frente. Hombros erguidos, piernas ligeramente separadas y manos cruzadas a la altura de la entrepierna, como temiendo que fuéramos a hacer lo que deberíamos. “¡Vergueeeenza!” Quienes suelen comenzar a gritar en su cara son mujeres.

3. Al otro lado de la calle nos hemos reunido con las compañeras a las que ha agredido la policía. A las primeras personas que han llegado al portal de Jessica las han arrastrado. Los cristales del suelo no han sido impedimento. Han retorcido sus muñecas como les han enseñado. Como siempre hacen.

4. Jessica y sus dos pequeños, de cinco y siete años, no dormirán en la calle hoy, como tuvieron que hacer tras su anterior desahucio. Quince días en el parque Juan Carlos I, uno a cada lado de un banco. Jessica despierta, vigilando. La vida es igual de perra que aquel verano, el frío arrecia más, pero ahora pertenece a una red de vecinos que no va a permitirlo.

5. Hemos visto salir el coche con las pertenencias de la familia. Han salido ellos. Llorando. Abrazos, gritos, apoyo, miradas al suelo, miradas firmes y desafiantes. Los policías con mirada inquebrantable, al frente. Hombros erguidos, piernas ligeramente separadas y manos cruzadas a la altura de la entrepierna, como temiendo que fuéramos a hacer lo que deberíamos. “Métete en la calle Palencia, hay muchos vacíos”, ¡un desalojo, otra okupación!” Hace unos años no lo gritábamos gente de tantas formas, colores, edades, pintas…Hoy vamos perdiendo pero hemos liberado espacio.

Una activista con un esguince tras haber sido arrastrada y forzada por la policía

Una activista con un esguince tras haber sido arrastrada y forzada por la policía

6. Ya camino de los juzgados de Plaza de Castilla con Isa. Lleva la mano vendada. En el intento de desahucio de un vecino – Umberto, el próximo lunes volveremos a defender su casa- la policía la llevó a un callejón, la agredieron entre ocho, se rieron de ella…Isabel ha recibido una citación: se supone que ella fue la agresora y un agente ha estado 30 días de baja. Ni un día sin montaje policial. Llevaba la mano vendada, decíamos. El SAMUR vino antes a atender a las personas agredidas, ella es otra vez una de ellas. Tienen lesiones diversas, otra compañera (al menos) un esguince en un dedo. Se comenta que el SAMUR también ha atendido al cerrajero, que se tapaba la cara en el coche y ha debido sufrir un ataque de ansiedad por los gritos de “¡Vergüenza!”. La vergüenza la llevaba serigrafiada en el coche: “coches, cierres, DESAHUCIOS, cajas fuertes…”

7. En las escaleras de los juzgados somos muchos. Gente de distintos colectivos de vivienda y gente –pero que mucha gente- del barrio. Personajes del capítulo piloto, de las distintas temporadas y de los spin offs de la Asamblea Popular de Tetuán. Isabel es alguien en la red de apoyo mutuo en Tetuán. Es una más pero es alguien. Los policías esperan en la puerta y nos miran. Los policías esperan en la sexta planta – juzgado 18- y nos miran. Identifican a una compañera por hacer una fotografía.

8. “Al pueblo no le abrís paso”,  grita un compañero a los policías, que han hecho un cordón policial para que pasen los suyos, denunciantes y testigos, separándoles de nosotros. Escenificando lo que somos en este relato: un peligro. ¿Un peligro? bien mirado firmaríamos serlo. Un peligro para el estado de las cosas. Gente armada dentro del juzgado. Todo muy normal.

9. Muchos nos hemos quedado fuera. “¡Sólo caben veinte personas en la sala!” Empujón aquí, empujón allá han entrado muchísimas más. La gente está de pie y el apoyo hecho cuerpos colma el juzgado. Dice el fiscal que Isabel es una agresora y la vía no debe ser faltas sino penal. Se suspende el juicio y se instruirán diligencias para abrir causa penal. Sí, PENAL. Ni un día sin montaje policial, decíamos. La voz de Tetuán se ha escuchado bien en los juzgados, el juez ha tenido que escucharla. Menudo follón. Los mimitos a Isabel más si cabe: “tranquila Isa, a Lucía le pasó lo mismo y a la cosa no prosperó, esto no va para delante”. A la salida dos lecheras esperaban para identificar a un compañero que les ha dicho la verdad a la cara dentro.

10. Desde el ventanal de la sexta planta de los juzgados se ve la calle Bravo murillo mucho más pequeña. Es una de las calles con más peatones al año de toda España. Unos van y otros vienen. Unas horas antes, después de echar a Jessica y a su familia de su casa, algunos policías se quitaban el chaleco en esta calle mientras entraban en las lecheras, bromeaban relajados y parecían contar chistes. Un día normal, un día cualquiera.

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  1. Pingback: #UmbertoSeQueda, segundo asalto. Lunes 9, 7:00, C/ Guzmanía 7

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